Certificado energético para locales y oficinas

Certificado energético de locales y oficinas: qué es y cuándo se necesita.

Cuando buscamos información sobre un local, una oficina o cualquier otro inmueble de uso empresarial, es habitual encontrarnos con una letra que indica su calificación energética. Esa información procede del certificado energético, un documento que permite conocer el comportamiento energético del inmueble y comparar su eficiencia con la de otros espacios.

Pero ¿qué mide realmente?, ¿es obligatorio para todos los locales?, ¿cuánto tiempo dura? En este artículo explicamos los principales aspectos que conviene conocer sobre el certificado energético de un inmueble empresarial.

¿Qué es el certificado energético?

El certificado energético es un documento elaborado por un técnico competente que analiza las características energéticas de un edificio o de una parte concreta del mismo.

El resultado se expresa mediante una escala de letras que va desde la A, asociada a una mayor eficiencia, hasta la G, correspondiente a los niveles de eficiencia más bajos.

Para obtener esta calificación se tienen en cuenta aspectos relacionados con el consumo energético del inmueble, como la climatización, la ventilación, la iluminación o determinadas características constructivas.

El certificado también incorpora información sobre las características del inmueble y recomendaciones destinadas a mejorar su eficiencia.

¿Cuándo es obligatorio el certificado energético?

La normativa establece diferentes situaciones en las que resulta obligatorio disponer de un certificado de eficiencia energética.

Uno de los casos más habituales se produce cuando un edificio o una parte del mismo se vende o se alquila a un nuevo arrendatario. Esto afecta también a numerosos locales comerciales y oficinas.

Además, la calificación energética debe aparecer en la publicidad destinada a la venta o alquiler cuando el inmueble está sujeto a esta obligación.

También existen otros supuestos relacionados con edificios de nueva construcción, determinadas reformas o ampliaciones y edificios de ciertos usos y superficies.

¿Todos los locales necesitan certificado energético?

No necesariamente.

Existen situaciones específicas en las que un inmueble puede quedar fuera del ámbito de aplicación de la normativa.

Por ejemplo, determinados espacios destinados a talleres o procesos industriales con una baja demanda energética pueden estar excluidos. Asimismo, los locales que todavía se encuentran en bruto y no son espacios habitables pueden recibir un tratamiento diferente hasta que se acondicionan para desarrollar una actividad.

Esto es especialmente relevante en el mercado de inmuebles industriales, ya que una nave puede combinar zonas con usos diferentes.

Por ejemplo, una zona de producción industrial y una oficina climatizada situada dentro de la misma instalación pueden tener requisitos distintos. En determinados casos, las oficinas ubicadas dentro de edificios industriales deben certificarse si alcanzan la superficie establecida por la normativa.

¿Qué significa la letra del certificado energético?

La calificación energética permite conocer de una manera visual el nivel de eficiencia del inmueble.

Las letras siguen una escala desde la A hasta la G:

  • A: mayor eficiencia energética.
  • B y C: niveles elevados de eficiencia.
  • D y E: niveles intermedios.
  • F y G: menor eficiencia energética.

Sin embargo, no debemos interpretar esta letra de manera aislada. El certificado incluye datos relacionados con el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de dióxido de carbono asociadas al funcionamiento habitual del inmueble.

Por eso, dos oficinas de una superficie similar pueden presentar comportamientos energéticos diferentes dependiendo de su aislamiento, orientación, instalaciones o sistemas de climatización.

¿Por qué es importante la eficiencia energética en un local u oficina?

La eficiencia energética de un inmueble puede tener una repercusión directa en sus costes de funcionamiento.

En una oficina donde funcionan durante muchas horas la climatización, los equipos informáticos y la iluminación, el consumo energético representa una partida recurrente.

Lo mismo ocurre en determinados locales comerciales, almacenes climatizados o espacios de exposición.

Por este motivo, conocer previamente las características energéticas permite tener una visión más completa del inmueble y detectar posibles mejoras.

Entre las actuaciones habituales pueden encontrarse:

  • Mejora del aislamiento.
  • Sustitución de ventanas o cerramientos.
  • Sistemas de climatización más eficientes.
  • Iluminación LED.
  • Sistemas de regulación y control.
  • Incorporación de energías renovables.

No todas las mejoras tendrán el mismo impacto ni serán necesarias en todos los edificios. Las recomendaciones dependerán de las características concretas de cada inmueble.

¿Cuánto dura un certificado energético?

Con carácter general, el certificado energético tiene una validez máxima de diez años.

Existe una excepción importante: los certificados que obtienen una calificación energética G tienen una validez máxima de cinco años cuando se encuentran bajo el régimen vigente desde junio de 2021.

Esto no significa que haya que esperar necesariamente hasta que finalice ese periodo para actualizarlo.

Si se realizan reformas importantes que mejoran el aislamiento, la climatización o las instalaciones energéticas, puede resultar interesante obtener una nueva certificación para reflejar las nuevas características del inmueble.

¿Qué ocurre si se cambia el uso de un local?

Un cambio de uso de un local no obliga automáticamente por sí solo a obtener un certificado energético.

Será necesario analizar las características del espacio y el nuevo uso al que vaya a destinarse. Si el inmueble queda incluido dentro de los supuestos sujetos a certificación, habrá que cumplir con los requisitos correspondientes.

Por ejemplo, acondicionar un local que anteriormente estaba en bruto para convertirlo en un espacio habitable puede modificar completamente sus necesidades de climatización, iluminación y aislamiento.

Por eso, siempre conviene estudiar el inmueble teniendo en cuenta la actividad que realmente se va a desarrollar en él.

Qué revisar en el certificado antes de elegir un inmueble

Cuando analizamos un local u oficina no debemos fijarnos únicamente en la letra que aparece en la etiqueta.

También resulta interesante consultar:

  • El consumo energético estimado.
  • Las emisiones asociadas.
  • Las características de las instalaciones.
  • El aislamiento y la envolvente del edificio.
  • Las recomendaciones de mejora.
  • La fecha de emisión y vigencia del certificado.

Toda esta información ayuda a comprender mejor las características del espacio.

El certificado energético no determina por sí solo si un inmueble es adecuado para una empresa, pero sí aporta información relevante para valorar su eficiencia, prever determinados costes y comparar diferentes alternativas con mayor conocimiento.